viernes, 25 de abril de 2014

Ruta por el norte de India y Nepal. El inicio. Námaste.


Poca ropa, mucho suero, papel higiénico, una pastilla de jabón, la "loli" (planet) y algo más de 90 GB que llenar. Nos vamos de viaje por India en 3, 2...1

Me he decidido a escribir este blog al darme cuenta de que preparar una ruta por India no es nada fácil, por mucho que hayas viajado y mucho que te hayan contado. Esto es un agradecimiento a todos esos blogueros que me han ayudado a encontrar información super útil para preparar mi viaje, y una pequeña ayuda y guía para esos futuros viajeros que estáis como estaba yo hace un par de meses.

Un par de meses . Ese es el tiempo que hace desde que me lancé a cumplir el sueño de recorrer India en tren. Dos compañeros de trabajo, Fran y Bea, decidieron colgarse la mochila a la espalda y venirse conmigo. Comienza la aventura.

Tenemos 20 días para este viaje. 3 semanas completas. Puede parecer tiempo suficiente, pero lo cierto es que India, a parte de ser enorme, está llena de lugares que bien merecen una visita. Hemos intentado combinar grandes ciudades con pequeños pueblos rurales. No queremos ver solo monumentos. Queremos conocer el día a día de su gente. Cómo lavan la ropa, qué comen, cómo cocinan, porqué son los que más sonrien del mundo, cómo viven y también cómo mueren y cómo se reencarnan.

Teniendo todo esto en cuenta hemos hecho un itinerario por el norte de India. Aunque al final nos hemos venido un poquito arriba, nos hemos liado la manta a la cabeza, y nos las hemos ingeniado para llegar a Nepal. Un poco locura si tenemos en cuenta que para llegar desde Varanasi hasta Kathmandú por tierra se necesitan casi 24 horas entre trenes nocturnos, autobuses, pasos de frontera y carreteras sin asfaltar. Serán solo tres/cuatro días en el país que vio nacer a Buda, pero creemos que merecerá la pena. Un poco de paz y montaña tras la locura india. Combinar siempre está bien, y más cuando se trata de viajar.

Nos moveremos principalmente en tren. Clase AC2 para viajes largos y de noche, y clase AC Chair para viajes de menos de 5 horas. No nos atravemos con la clase sleeper a 40 grados, pero nos jugaremos la vida un par de veces viajando en autobús en trayectos que no cubre el tren. Y volaremos con Spice Jet de vuelta desde Kathmandú a Delhi. En otra entrada donde hablaré de los preparativos de este viaje os contaré el aventurón que es comprar los billetes de tren desde España y las famosas Wait List.

De momento os dejo con el itinerario que hemos planeado. Si lo cumplimos o no, os lo diremos a la vuelta. Nos han dicho que estamos locos si pretendemos cumplirlo, que el indian style hará de las suyas cancelando trenes o dejándonos tirados en mitad de la nada, pero nosotros vamos de inocentes optimistas por la vida. Eso sí, dispuestos a improvisar sobre la marcha. Lo que lo hace aún más interesante.

Ruta


















New Delhi
Ver lo justo en una ciudad de la que nos han hablado más mal que bien. Fuerte rojo, la mezquita, la tumba de Humayum y pies en polvorosa.

Bikaner
Visita al templo de las ratas y safari en camello para ver el atardecer en el desierto.

Jodhpur
La ciudad azul. Segunda ciudad más grande de Rajastán. Ver su impresionante fuerte y callejear.

Udaipur
Lago, fuerte, templos y palacio. Aprender a cocinar comida india y a comer con las manos.

Bundi
Pueblito rural perfecto para no hacer nada. Iremos al cine. El autėntico Bolliwood.

Púshkar
Meta de peregrinación. Templos, lago y ghats. Para perderse y descansar.

Jaipur
La ciudad rosa. Visita en elefante al Fuerte de Amber.

Varanasi
Practicar yoga y ver las ceremonias y las pujas.

Kathmandú y alrededores
Stepas y varios pueblos Patrimonio de la Humanidad.

Agra
Lo hemos cuadrado para ver el Taj Mahal en luna llena, único momento en el que se puede visitar de noche. Por la mañana veremos la lavandería en el río Yumana.


Dejemos las prisas en Madrid

El otro día me dijeron que en Madrid lo hacemos todo deprisa. Incluso dormimos deprisa para poder levantarnos deprisa para seguir haciendo cosas deprisa. Creo que a quien me lo dijo no le faltaba demasiada razón. Al menos, yo siempre tengo la sensación de que por muchas cosas que intente hacer nunca me da tiempo a hacer todo lo que me gustaría. Aunque culpo al trabajo de eso. Jaja. En cualquier caso... dejemos las prisas en Madrid... después de coger ese avión. Comenzamos.


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