viernes, 23 de mayo de 2014

Recorrer India en tren: comprar los billetes desde España y qué vagón elegir


Si tienes pensado viajar a la India y moverte por libre, la mejor opción calidad/precio es el tren, por no hablar de la maravillosa experiencia que te llevarás a casa. 

Los trenes en India se llenan muy rápido. Razón por la que se recomienda llevar los billetes comprados de antemano, con al menos 1 mes de antelación. A no ser que no tengas límites de tiempo y no te importe esperar unos días para conseguir una plaza.  

No era nuestro caso. Teníamos sólo 3 semanas y no queríamos pasarlas esperando conseguir un billete, tirados en una estación. Por eso compramos todos los billetes de antemano, a pesar de que eso nos marcase un itinerario “fijo”, sabiendo que luego podrá variar porque se cancelase o retrasase un tren, en cuyo caso improvisaríamos. Tuvimos bastante suerte, y a excepción de una equivocación nuestra, todo salió según lo previsto. Puntualidad británica de este legado de los ingleses.

Los billetes nos costaron entre 2 y 18 euros el más caro, así que si al final toca improvisar, tampoco es un dineral tirado a la basura. Y lo bueno es que en cleartrip se pueden cancelar y te devuelven prácticamente el 100% del importe.

Cómo comprar los billetes paso a paso:


1. Regístrate en http://www.irctt.com con un número de teléfono inventado. Envía un mail en inglés a care@irctc.co.in adjuntando una copia de tu pasaporte, explicando que no tienes un teléfono indio porque eres extranjero y solicitando que te envíen el SMS OTP. Esto es un must aunque los compres a través de otras webs tipo atrápalo. Bastante coñazo pero funciona y no hay otra forma de hacerlo.

Si tienes cualquier duda, los blogueros de conmochila te explican paso a paso cómo hacerlo en este link.

Una vez tengas tu usuario en IRCTT ya habrás cumplido el 50% de la misión. Pero si no dispones de una tarjeta india o de una American Express no podrás comprar los billetes en esta web. Por eso el otro 50% de la misión consiste en registrarse en www.cleartrip.com para poder pagar los billetes con una tarjeta de crédito extranjera. Te cobran una pequeña comisión por la gestión. Pero son sólo unos 20 céntimos más por billete. Vamos, que merece la pena.

2. Regístrate en www.cleartrip.com y enlaza esta cuenta con la cuenta que has creado en IRCTT. Si tienes algún problema con los códigos MAIL OTP o SMS OTP vuelve a escribir a care@irctc.co.in. Siempre contestan antes de 24 horas. Una vez consigas linkar ambas cuentas podrás acceder a tu perfil, ver los horarios y comprar los billetes con una tarjeta de crédito española sin problema.

Os dejo un "tutorial" muy útil sobre cómo hacer el registro en cleartrip aquí

Si ya tienes la ruta preparada y tu cuenta de cleartrip lista, sólo te falta saber qué tipo de vagón elegirás en cada trayecto.

Tipos de asiento que podemos elegir a la hora de viajar.


Hay 8 clases diferentes en los trenes indios. Este artículo en inglés las explica genial.

En español lo resumen nuestros amigos de conmochila en este post.

Y yo os hago un breve resumen de toda esa info para que os quede claro de un vistazo. Nosotros viajamos en clase AC2 para viajes largos y de noche, y en Sleeper para viajes de día de menos de 5 horas. Toda una experiencia para conocer gente y hacer amigos.

AC1 – Air conditioned First class
El más caro, más o menos el doble que la clase AC2. Son compartimentos cerrados de 4 literas y baño. Enchufes y ropa de cama.

AC2 – Air conditioned 2-Tier
Personalmente me parece la mejor elección para viajes de noche. Compartimentos de 4 camas, cerrados con cortinas, enchufes y ropa de cama. Bastante económico. Por el día las literas de abajo se convierten en silla.

AC3 – Air conditioned 3-Tier
Compartimentos de 6 literas separados por cortinas. Parecido a la AC2 pero con más camas. Más barato todavía.

First class
Sin Aire Acondicionado. Compartimentos de dos y cuatro literas.

AC Executive Chair class
Sólo disponible en algunos trenes. Es poco probable que deis con ella.

AC Chair class
Asientos con AC. Una buena elección para viajes de día. Nosotros compramos los billetes en esta clase pero acabaron siendo en clase sleeper. Muy raro. Sí seleccionamos esta clase al comprar en cleartrip, pero luego los asientos correspondían a clase S (sleeper) con ventilador. Creemos que este billete tiene algún tipo de requisito, como ser titular de un AC2 IndRail Pass.

Sleeper class
De noche hay 6 literas y 2 en el pasillo. Sin cortina. Hay ventiladores. De día las literas se convierten en silla. Si viajas en época de calor no es lo más recomendable. Sin embargo es la clase en donde vivirás la mejor experiencia. Es donde viaja la mayoría de indios y harás cienes de amigos que se acercarán para preguntarte cosas, ofrecerte snacks e incluso pedirte una foto. Para viajes de menos de 5 horas, y si os apetece pasar un viaje entretenido, es una buena elección. 


Bea y yo con los amigos que hicimos en el tren Bikaner-Jodhpur.


Tipos de billete. Información útil sobre las nomenclaturas de los billetes.


Si no tienes la suerte de que te asignen un asiento o litera directamente, puedes encontrarte con nomenclaturas extrañas. Las más habituales son:

WL, este billete está en wait list. No te permite subir al tren pero se puede cancelar hasta unas horas antes de la salida por un pequeño recargo. Suele ir acompañado de 1 o 2 dígitos que indican la cantidad de billetes que deben ser cancelados para que tengas plaza. Ej. WL8. Se tienen que cancelar 8 billetes. Es bastante probable conseguir plaza hasta 2 horas antes de la salida del tren, sobre todo si no tienes una wait list de muchos números.

RAC, este billete te permite acceder al tren y te asegura que tendrás asiento aunque no te confirme ni el vagón ni el asiento de primeras. Puedes preguntar en la misma estación antes de montarte en el tren o bien subir y hablar con un revisor para que te asigne un sitio. 
-OJO– no muestres preocupación o duda en los hoteles o agencias de viajes sobre este tipo de billete porque en la mayoría intentarán engañarte diciendo que casi seguro que no conseguirás una plaza con tal de venderte un taxi hasta tu destino. No les escuches y súbete al tren. Incluso en el caso de WL te recomiendo estar en la estación unas horas antes para seguir ahí la evolución de tu billete.

Puedes seguir el status de tu billete desde la web de cleartrip, en “my trips” actualizando el PNR de cada uno de tus tickets. Pero insisto, vete a la estación y pregunta allí. OJO con las filas. Si viajas con alguna chica aprovecha la fila destinada a las mujeres, van más rápido y una vez te toca puede hablar incluso el marido.

Importante


 -OJO– En la mayoría de las web los billetes sólo se pueden comprar durante el siguiente horario: de 0.30 a 19.00, hora española.

-OJO- Es importante llevar impreso el e-ticket y enseñarlo junto con el pasaporte para subir al tren. Si no llevas el e-ticket tendrás que pagar una pequeña multa (era de 50 rupias hace unos años).

Algo bastante curioso es que en las entradas de cada vagón suelen poner las listas de pasajeros y su número de asiento. Perfecto para comprobar que te montas en el tren correcto y que tienes plaza.

Podéis leer otro interesante post que habla sobre este tema aquí.



martes, 20 de mayo de 2014

Impresiones de un lugar llamado India

Antes de ponerme a escribir sobre todas las cosas interesantes para preparar un viaje por India, me voy a dar el gustazo de escribir un poquito cuáles son mis impresiones recién llegada de un país que me ha gustado tanto, que me cuesta pensar en un destino mejor para un futuro viaje. Es imposible contar lo que hay en India. Pero aquí van una serie de imágenes que he tenido el lujo de presenciar. Totalmente subjetivo todo.


India no es sólo un país lejano en otro continente. India podría considerarse un planeta único en si mismo. No se me ocurre absolutamente nada con lo que compararlo. Todo sorprende. Todo llama la atención. Todo deja con la boca abierta. Los colores, los olores, los sonidos, y sobre todo las miradas.

Sorprende pensar que la gente sea capaz de sobrevivir, día tras día, en un sitio tan insalubre, tan sucio, tan caótico, tan inmundo, y a la vez tan lleno de magia. Contrastes.

Vertederos en medio de cualquier parte. Cerdos, vacas y perros mugrientos que rascan lo que pueden de una basura ya rebañada. A lo lejos, una bici con un padre y su niña atravesando un improvisado vertedero, en mitad del pueblo, como si de un paisaje de amapolas se tratase. Olor a basura y a putrefacción. Sonrisas. Niños que caminan sin zapatos entre las vías de tren, incluso entre trenes en marcha, saco sobre el hombro, en busca de botellas de plástico que transformar en unas cuantas rupias.


Lavanderías a orillas del río Yamuna con el Taj Mahal como gran espectador, día tras día, amanecer tras amanecer. Mujeres, hombres y niños que lavan la ropa con agua turbia golpeando las prendas contra una piedra. Colores tendidos al sol, sobre la arena caliente. Hombres que cosen a máquina y mujeres que se dedican a la construcción. Barberías en mitad de la calle. Puestos de fruta y verdura a pleno sol. Carnicerías en medio de cualquier sitio, con las moscas como protectoras absolutas de distintos trozos de carne, de vaya usted a saber qué animal. Templos que adoran a las ratas. Agua y leche en bolsas de plástico. Pies descalzos que lo aguantan todo. Hasta el asfalto abrasador a más de 40 grados. 

Colores en la ropa, en el pelo y en la cara. Piercings, pulseras y tatuajes. La suciedad es inevitable pero no está reñida con la elegancia. Escupitajos sonoros que van y vienen. Tabaco de mascar. Miradas indiscretas. Escuálidas manos que te tiran de la ropa al grito de “buca, buca”, reclamando algo que llevarse a la boca. Son niños, hambrientos, muchos de ellos explotados por adultos o por mafias que los utilizan para hacer negocio.


Bicicletas que se convierten en fruterías ambulantes, en tiendas de telas o en el transporte oficial de reparto de bombonas de gas. Cocineros en plena calle, que primero utilizan la espátula para darle a una vaca en el lomo y alejarla del fogón, y luego la introducen en una cazuela para darle la vuelta a algo bañado en aceite hirviendo, y que minutos más tarde servirán como el mayor de los manjares. 

Tuk tuks tetris con hasta 8 personas a bordo. Motos que se convierten en familiares con 4, 5 y hasta 6 plazas, dependiendo del número de críos y su tamaño. El tamaño de los críos. El de las motos es siempre el mismo. Viajan todos sin casco, claro. Y los mayores delante para que vean bien la locura del tráfico y aprendan a manejarse en el caos desde la cuna a golpe de claxon. Adelantamientos por la izquierda, por la derecha, o entre vaca y vaca. Sonidos de claxon que funcionan como intermitentes sonoros. El que más pite, más rápido avanza entre el caos de animales, personas y máquinas.


Autobuses escacharrados que recorren distancias eternas por carreteras imposibles. Botes de competición en la parte de atrás de un autobús con las ventanas bien abiertas y sin cinturón. Estaba claro. Todo al borde de un precipicio con vistas al lago, curvas al ras y sin bajar la velocidad. Los dioses nos protegen.

Conductores de tuk tuk que paran en un templo a rezar, o a tomarse un zumo de caña, mientras te llevan a tu destino. El cuentakilómetros y las prisas no existen. Gente dormida en casi cualquier parte: en el duro suelo de una estación, en una esquina mugrienta, o en la parte de atrás de un rickshaw o de un tuk tuk, siempre en posiciones nada envidiables mientras se les cae la baba de gusto.

El tipo de la foto seguía en la misma posición dos horas después de esto.

En India hay pobreza, hay suciedad, hay enfermedades, hay ruido, hay egoísmo y hasta engañismo. Es la picaresca de la pobreza. Pero también hay sociabilidad, gente que te ofrece sin esperar nada a cambio, personas que te abren la puerta de su casa, niños que te regalan sonrisas y compañeros de vagón que te ofrecen todo lo que tienen, sobre todo una buena conversación llena de preguntas curiosas.

Un lugar en el que todos los días son iguales, donde nadie piensa en cuánto falta para el viernes o en si les tocará la lotería el sábado. Donde cada mañana es un día más por el que dar las gracias. Donde los domingos los niños lucen sus uniformes escolares y pasean hacia el colegio en busca de una nueva lección para un futuro mejor. Un lugar en el que nadie canda la bici ni la moto. A nadie se le ocurriría llevarse algo que no es suyo. De lo contrario, alguno de sus 36.000 dioses podría enfadarse mucho. India es un país seguro. Donde, si no fuese por las evidentes carencias, las uñas permanentemente negras y la insalubridad total, te sentirías como en casa a miles de kilómetros.

India es el paraíso de los colores y las miradas que atrapan. El sueño de los observadores y el país más fotografiable del mundo.