Llegamos a la estación de Bikaner a las 7.00 am. Una hora antes de lo previsto. A pesar de haber llegado temprano el hijo del dueño del hotel en el que nos quedaríamos (Camel Man) no tardó ni 5 minutos en aparecer. El dueño de este negocio familiar es Vijay y lo tiene muy bien montado. Ofrece alojamiento con posibilidad de comida casera (cocina su mujer) y organiza safaris por el desierto en camellos desde medio día hasta dos o más noches. Para informarse o reservar podéis enviarle un mail aquí: camelman_vijay@rediffmail.com Nosotros lo recomendamos totalmente. Si bien no fue lo más barato de todo el viaje, el trato fue inmejorable. El hijo de Vijay se encargó de ser nuestro guía en los 2 días que pasamos en Bikaner. Cabe destacar que el chaval era bastante callado, algo que en India se agradece mucho teniendo en cuenta que por norma general te fríen a preguntas.
Negociamos con ellos la ruta que queríamos hacer. Por 600RS nos llevó en un cochazo con AC a visitar el fuerte de Bikaner y el templo de las ratas.
La entrada al fuerte de Junagarh en Bikaner cuesta 350RS con audio guía en inglés con acento hindi que se entiende regulero, regulero. Tardamos unas 2 horas en visitar el fuerte. Muy bonito, muy lujoso. Merece la pena caminar por sus pasillos y edificios y perderse en miles de detalles.
Sin embargo nuestro principal motivo para hacer parada en Bikaner no fue el fuerte, porque ya sabíamos que íbamos a ver muchos otros a lo largo de la ruta por Rajastán.
Nuestro mayor interés en ir a Bikaner era visitar el Karni mata temple, o lo que es lo mismo, el templo de las ratas. Se sitúa en Deshnok, a 10km de Bikaner. Fue nuestra parada morbosa del viaje. La entrada al templo es gratuita. Sin embargo, si llevas cámara de fotos deberás pagar 30RS.
El templo de las ratas, como su nombre indica, es un templo que venera a las ratas. Cientos de ratas medio enfermas pululan por todo el templo. Tienen bastante mal aspecto en general y son pequeñas, como ratoncitos o hámsters. Habíamos leído que olía realmente mal, sobre todo si era época de calor, entre otras cosas porque la leche que sirven para las ratas se corrompe a tanta temperatura, como es obvio. Bastante asqueroso todo para nuestra mentalidad occidental y nuestro sentido común. Lo cierto es que no olía tan mal como esperábamos. Fue bastante soportable. Las ratas van a lo suyo. Es poco probable que alguna te pase por encima de los pies . Ellas se dedican a comer y están bastante pegadas a los bordes de las paredes.
Hay una zona con una figura de Shiva a la que los no hindúes no podemos acceder. Allí la gente le ofrece comida a él y a las ratas. El suelo del templo está lleno de cacas de las ratas, bolitas de comida, etc... Y siento deciros que hay que entrar descalzo. Eso sí, podéis conservar los calcetines o poneros los típicos cubrezapatos de plástico en los pies.
Nuestro Camel Man guía nos contó que 2 veces al año hacen un festival donde cocinan dulces en una cazuela gigante que está allí en el templo, y que humanos y ratas comparten la comida de la cazuela y hasta la leche de los cuencos. Asqueroso e increíble. Él nos lo contaba orgulloso porque las ratas de Karna Mata son sagradas y para ellos es algo muy especial. Nuestras caras se alejaban bastante de la sonrisa y nuestros estómagos se encogieron por un instante.
Podéis ver un vídeo de lo que os encontraréis si os decidís en venir hasta aquí. Para mi mereció la pena venir hasta Bikaner simplemente por ver esto. Fue una visita de media hora pero es algo tan atípico y tan inverosímil que verlo y vivirlo por uno mismo es muy especial.
Después de esto era la hora de comer y aunque las ratas podrían habernos quitado el apetito lo cierto es que teníamos hambre. Viendo varias opciones en Lonely Planet y pidiendo ayuda al guía, acabamos decidiendo comer en el restaurante del Ganesh Hotel con AC. Pagamos 980RS entre los 3 y comimos muy bien. Muy recomendables las lentejas (Dal).
Resumiendo, desde mi punto de vista desviarse hasta Bikaner sólo merece la pena si tienes estómago para visitar este templo. Por lo demás no lo incluiría en la ruta, hay muchos fuertes en Rajastán y el desierto no es precisamente interesante, muy seco y no hay a penas dunas. Nada que ver con el Sáhara desde luego.
Bikaner práctico
Alojamiento
Vijay Guest House (Camel Man), Opposite Sophia School, Sagar Road. Mob. 98292-17331 camelman_vijay@rediffmail.com
Habitación triple + cena + taxi al tren, al fuerte, al templo y al pueblo + safari de medio día en camello por 7.200, es decir, 2.400RS por persona, unos 30 euros.
El dueño de este negocio familiar es Vijay y lo tiene muy bien montado. Ofrece alojamiento con posibilidad de comida casera (cocina su mujer) y organiza safaris por el desierto en camellos desde medio día hasta dos o más noches. Para informarse o reservar podéis enviarle un mail aquí: camelman_vijay@rediffmail.com Nosotros lo recomendamos totalmente. Si bien no fue lo más barato de todo el viaje, el trato fue inmejorable. El hijo de Vijay se encargó de ser nuestro guía en los 2 días que pasamos en Bikaner.
Visitas
Templo Karna Mata: Gratis / cámaras 30RS
Se sitúa en Deshnok, a 10km de Bikaner.
Safari de medio día por el desierto (al atardecer) con Camel Man: 800RS
Comida
Station Rd, Bikaner.
Fiándonos una vez más de TripAdvisor, además de venir en la Lonely Plantet y de que nuestro guía lo recomendase, acabamos comiendo aquí.
Pagamos 980RS entre los 3 y comimos mucho y variado: sopa, arroz, lentejas...
Pagamos 980RS entre los 3 y comimos mucho y variado: sopa, arroz, lentejas...
Muy recomendable, no picaba demasiado y estaba todo muy rico.
Transportes
Nos movimos siempre con el coche del Camel Man ya que la casa se encuentra un poco alejada del centro.

